Cuando el dolor legitima la violencia: el monopolio del dolor y la banalidad del mal en la política contemporánea

Autor principal:
JULIAN RAMIREZ GARCIA (Universidad de Łódź (Uniwersytet Łódzki))
Programa:
Sesión 2, Sesión 2
Día: miércoles, 9 de septiembre de 2026
Hora: 11:30 a 13:15
Lugar: 12

Hay una intuición que recorre este trabajo y que se sitúa en el cruce entre experiencia y reflexión: el dolor no circula en condiciones de igualdad. Algunas heridas logran inscribirse en el espacio público como memoria legítima, como referencia moral y como lenguaje universal del sufrimiento, mientras otras permanecen relegadas al silencio o a formas precarias de reconocimiento. Esta asimetría responde a estructuras políticas, culturales e institucionales que organizan la visibilidad del sufrimiento y establecen jerarquías entre víctimas.

A partir de esta constatación, el presente trabajo introduce el concepto de monopolio del dolor, entendido como el proceso mediante el cual determinados actores adquieren la autoridad simbólica para definir qué sufrimientos son legítimos, qué memorias merecen centralidad y qué víctimas pueden ser reconocidas dentro del espacio moral de una sociedad. La hipótesis que orienta la ponencia es que, cuando el dolor se convierte en propiedad moral exclusiva, deja de ser únicamente memoria de una herida y comienza a operar como forma de poder.

El diálogo con Hannah Arendt constituye el eje teórico de esta reflexión. En Eichmann en Jerusalén, Arendt mostró que el mal puede adquirir una forma banal cuando se produce una desconexión entre acción y juicio, en contextos donde la capacidad de pensar críticamente se ve suspendida. La banalidad del mal no designa la trivialidad de la violencia, sino su normalización en marcos donde deja de ser interrogada éticamente.

En esta línea, la ponencia examina las posibles conexiones entre esta noción y los modos contemporáneos de reconocimiento del sufrimiento, interrogando cómo ciertas configuraciones de la memoria pueden incidir en la forma en que se ejerce y se evalúa el juicio moral en contextos de violencia.

El objetivo no es relativizar ninguna experiencia histórica de sufrimiento, sino advertir sobre el punto en el que la memoria deja de abrir un horizonte ético y comienza a cerrarlo. Desde esta perspectiva, se propone una crítica al monopolio del dolor y, al mismo tiempo, una apuesta por una ética relacional de la memoria, orientada a sostener la pluralidad del sufrimiento sin convertirlo en fundamento de exclusión ni en privilegio moral incuestionable.

Palabras clave: Hannah Arendt, banalidad del mal, monopolio del dolor, memoria, violencia política, sufrimiento