Las prácticas restaurativas como práctica política. Una lectura desde Hannah Arendt
- Programa:
- Sesión 1, Sesión 1
Día: miércoles, 9 de septiembre de 2026
Hora: 09:30 a 11:15
Lugar: 12
Entre 1956 y 1959, Hannah Arendt escribió una serie de textos destinados a un ensayo sobre la política. Curiosamente, un ensayo bien armado, coherente, cerrado y concebido, como tal, nunca vio la luz. Quizás otros temas ocuparon la mente de esta pensadora clave en la teoría política contemporánea; quizás, como nos explica Fina Birulés, maestra y estudiosa en profundidad de la obra de Arendt en su introducción a la edición de Paidós ¿Qué es la política? debiéramos atribuir la responsabilidad a la Fundación Rockefeller, que denegó una beca que hubiera liberado a la autora de carga docente para dedicarse a la exigente actividad de explicar, en un futuro ensayo introductorio, qué es la política; o quizás, como nos sugiere Birulés, la respuesta a esa pregunta se encuentra ya inserta en la mayor parte de la obra de la autora (Birulés, 1997: 11). En la ponencia que presentamos, queremos recuperar esa pregunta, y a partir de ciertas categorías definidas por Arendt, relacionarla con una práctica que se está consolidando en diversos contextos contemporáneos, la Justicia Restaurativa, y cuestionarnos si acaso es una práctica política desde una perspectiva arendtiana, por qué y cuáles serían sus límites. Arendt definía lo político a través de las experiencias concretas (Birulés, 1997: 12-13, citando a Bhikhu Parekh) y situaba la acción humana como el inicio que activa el pensamiento, lejos de anteponer el pensamiento puro a la acción. Primero estaría la práctica, la política como una actividad fenomenológica, la libertad como el componente irreductible de la acción.
En esta ponencia centramos nuestro ejemplo de acción en las comisiones de reconocimiento y reparación de víctimas de violencia policial y de extrema derecha en Navarra y el País Vasco. Se trata de una práctica situada entre lo histórico, lo político y lo jurídico; es decir, elementos que se combinan para conformar una práctica profundamente política, una práctica de acción y, creemos, en fin, una práctica que significa un nuevo comienzo. Más allá de su dimensión jurídica o administrativa, estas comisiones plantean preguntas profundamente políticas: ¿quién es reconocido como víctima?, ¿qué relatos sobre el pasado adquieren legitimidad pública?, ¿qué lugar ocupa el daño en el espacio común? El marco arendtiano resulta especialmente fértil para pensar lo político no como gestión ni como mera institucionalidad, sino como espacio de aparición, acción y pluralidad. Aquí la cuestión es si este formato de “verdad” y “reconocimieto” abre o cierra el espacio político. Creemos que sí lo abre, pero ¿qué necesitamos para esa apertura? ¿Probablemente una idea de democracia compartida? ¿Un reconocimiento público del daño? ¿Una reparación simbòlica? ¿Una cultura de paz generalitzada?
Palabras clave: política, justicia restaurativa, libertad, cultura de paz, reconocimiento, verdad